Volver a escuchar lo que necesitas.
Tal vez no dejaste de amarte de un momento a otro.
Fue pasando poco a poco: la rutina, las heridas, las exigencias, el dar demasiado, callar lo que necesitabas o dejarte siempre para después.
No estás aquí para culparte. Estás aquí para mirarte con honestidad, comprenderte con más compasión y comenzar a recuperar tu lugar.
Este reto es una oportunidad para volver a ti.